28 sept. 2012

MARca

Pienso en las olas como en la educación...
Esas vastas fuerzas de la naturaleza, que te golpean
Que te remodelan como quieren, sin pausa...
El mar puede ser la fuente de todos los males del hombre
Ya que puede volver locos a los cuerdos
Y cuerdos a los enloquecidos...

Pienso en las olas como aquellas que, golpe tras golpe,
Te levantan las ideas...Y no puedes hacer nada
Quieras o no, si penetras en su territorio ellas lo defenderán
Con todas sus infinitas fuerzas, con toda su eternidad...
El mar es suyo, no mío, por mucho que quiera.

Vuelvo a la forma más básica de la naturaleza humana,
Al renacer, pues, como ellas, yo me construyo continuamente
Y me destruyo con la misma frecuencia.
Podré parecer el mismo, pero no es verdad.
A cada golpe un poco más del carbono que moldea mi cuerpo
Es deformado, es modelado como ellas quieren.
Ellas me mueven, me llevan, me apresan en cada una de sus espumas.
Y yo se lo agradezco, pues solo me queda de ellas ese bonito recuerdo.
Ellas me dejan solo con la cabeza y las manos para demostrar lo que valgo: Todo y nada...
Pienso en las olas que me hacen como soy, diferente...
Pienso en que las olas las tengo en mi alma, y no en mi poder,
Ya que son libres, diferentes, y únicas, todas...
Pienso en las olas que me construyen y me destruyen.


(Poema en verso libre debido a que, como las olas, no podía permitir que hubiese un verso que rimase tan parecido a otro que tenga una misma fonética. Pienso en las olas que me construyen y me destruyen.)


P. R. Elbal

26 ago. 2012

LUCILLE

Tras una resaca típica de un finde simiesco
La muerte gritó desde el altar mi nombre
Le correspondí con un simple y burlesco: -No estoy presente.
A la hora de la verdad padecí ante el altar...
Me defendieron mis hombres y me levanté como pude:
-Señoría déjeme llorar solo que mi ego hoy está decreciente...

Creí encontrarme en el limbo de esa noche pero sólo era lunes,
Un tambor repiqueteaba constantemente por mis sienes,
El amarillo teñía mis carnes, ya mi color característico era.
Con el último trago de whiskey me cercioré de perder todos mis trenes.

Desperté tras un bostezo y el sonido del afilador, en una esquina.
La vida dentro de mí tomaba las riendas...pero quise morir.
Tras tambaleos propios de mi gremio en mañanas de agosto,
Y una sequedad en la boca desértica, recordé mi porvenir y en mi retina
Se reflejó el recuerdo de la noche anterior:-Lucille... -mencioné.

Aquella noche había estado con una de esas beldades estelares,
De esas que por no casarse son apodadas concubinas,
Y de las que agradecen cada caricia en la espalda. Ella era Sofía.

Conocí a Sofía bailando entre las distintas realidades,
Con un Alfa - Omega tatuado en el escarpado lomo,
Fruto de noches sin hambre más que de conocimiento puro,
Y con unos ojos dulces que me decían tales universales verdades.

Confundí su nombre...Quise decir Sofía y dije Lucille...
Ella no sabía de tal instrumento de cuerda propio de King
Y me pidió explicaciones con los ojos entintados.
Le contesté: -Mi musa es quien me dé la gana
Y no vas a ser tú la que me ponga las canas.
Se quedó bocabierta y, bajo la solana mañanera,
Me mandó al juzgado por injurias a enamoradas,
(Algo cercano al purgatorio pero sin laca de uñas).

Sentí mi vida despedazada cuando me condenó.
La pena capital iba tras la bofetada.
No me sentí mal, pero mi culpabilidad hacía lo que podía.
Sin dramas de más, me trasladé por su sequía...y llegué al bar.

No puedes esperar que un filósofo no escuche buena música
Para apagar su cerebro y sus tardes de melancolía y agonía.
Juré que no violaría a la gramática por estética
Y que este modelo de conducta solo es para poetas.
Prometido por la petaca. No volveré a ser el mismo...o a beber el mismo whiskey.


P. R. ELBAL








5 ago. 2012

A LA DE DOS

Si los muelles de ese sucio y maltrecho colchón
Se me antojan los latido arrítmicos de tu corazón,
Me compadezco, pues me siento más solo que la una.
En esas noches me abrazo a la almohada,
Me visto de gala y, en sueños, encaramado a alguna,
Imagino estar en tus pechos, que hacen de tu respirar
El mecer de mis pensamientos.
Y con un lío de piernas enredadas,
De miradas en barbecho,
Y el hecho de haber enloquecido de pasión,
Me despido de una noche inolvidable y me aislo
En mi isla utópica, pero más solo que la una.
P. R. Elbal

DIÁLOGO CON LA MUERTE EN POS DE LA ETERNIDAD

La parca en su barca ocupa mi visión...
Vislumbro su hoz y mis cadenas en su hombro.
Señala mi corazón con su dedo afilado,
Hecho para atravesar la carne de cañón.
Anodadado, soy consciente de la falta...
¡Mis dos monedas que pagarán su viaje!
Y pienso: Hasta hacienda aquí me sigue...
Más tarde me cercioro: ¿Qué argucia se me ocurrirá
Para que "dios" me libre de Cloto, Láquesis y Átropos?
Quizás ya es muy tarde para eso...
Vivo al límite, y con pose hercúlea espero a su llegada,
Me pregunta...y dialogo:


Muerte: -¿Qué haces?
Pablo: -¿Por dónde se va al Olimpo?
M: ¿Me tomas el pelo? Me has llamado.
P: -No parece que tengas el cabello muy poblado. Debí sentarme en el móvil...
M: -Ven conmigo, Pablo, es tu deseo.
P: -Hércules, o mejor...Perseo ¿Seguro que me llevas a Zeus?
M: -Zeus está muerto, como tú.
P: -¡Yo no estoy muerto!
M: -¿Y por qué has de vivir?
P: -Déjame pensar...- y medité- Por el sentir de un beso, ¿nunca lo has sentido?
M: -Mi sangre es amarga hiel y...
P: -Y careces de piel
M: -Y carezco de piel, lo que desespera más.
P: -¿Te desesperas? No seas impaciente, ya morirá Afrodita, ya...
M: -Tiempo al tiempo, y al grano, ¿por qué he de dejarte vivir?
P: -Por la reflexión que me falta.
M: -Dos minutos.
P: -Me sobra - y me dejó imaginar las situaciones.
M: -El tiempo se agota.
P: -Qué impaciente. ¿Por qué quieres que deje de latir?
M: -¿Por qué has de vivir?
P: -¡Y tú me lo preguntas!
M: -¡¿Cómo?!
P: -¿No lo ves? He de vivir por ti
M: -Soy lo negativo reencarnado, no es una razón
P: -Más bien en huesos. La mejor razón de todas.
M: -Explícate.
P: -Porque uno no vive, sino muere, y tú quieres librarme de ello.
M: -Nadie lo vio así.
P: -Es bonito, por eso he de luchar por ti.
M: -No me convence...
P: -Está bien, he de vivir porque te disgusta el morir, y me quieres librar de ello. A nadie le gusta su trabajo.
M: Además no me conceden un aumento, y con dos monedas casi no me da.
P: -Por no hablar de las condiciones insalubres: Todo el día con muertos de aquí para allá, sin tiempo para descansar, ni el almuerzo te cubren. Todo el día en el curre.
M: -Me importa poco. Última oportunidad.
P: -He de vivir porque eres dolor, y vivir duele. He de vivir porque no soporto morir, y tú eres castigo. He de vivir, sea por lo que fuere. He de vivir porque quieres que muera y es lo que haré, y porque mientras muera te temeré por lo que me quede de tiempo y por hacer. Pero sobre todo, he de vivir por ti, por tu envidia, y porque quieres, y porque sino...tú mueres, y eres la única que puede vivir y no morir...


...


Y así a la parca, la muerte, la huesuda, la calaca, la calavera, la catrina, la dama fría, o a Caronte más bien; se le desencajó la mandíbula, perdida yace por las aguas del río Aqueronte; y me hizo perenne en el tiempo. Así silencié mi destino, mi vida y mi suerte.




P.R. Elbal.

27 jun. 2012

6:00 28/06/2012

 IMPROVISACIÓN METÓDICA

Pienso en volar, sólo en volar...
Y por qué no hacerlo no sé
Sé que si aprendo puedo intentar volar
Y por qué no hacerlo no por ello no lo haré
Serán las palabras las que me lleven...
Me amacaran en sus alas de hiel,
De miel, de cielo y de suelo...
Y el aliento... un hálito de hielo...
El pegamento del celo, los demás,
Y yo el corazón roto...les anhelo.
Las palabras lo solucionan, estoy seguro,
Es mi escudo, los problemas no existen
Si se media con el verbo y el adjetivo,
Los lazos, capaces de arrancar muros,
Esos muros que nos separan...
Pienso en volar, sólo en volar...
En los vocablos que me adormecen
Y en el trayecto me acompañan...

Así es la improvisación,
Como volar sin alas,
Con los demás sin habla,
Con el juego en tablas,
Y los problemas de fácil resolución,
Puro HIGH DEFINITION vamos...



Pablo R. Elbal.



6 jun. 2012

04/06/12

Sigillis mundi, somniare, Sigismund 

 

Siempre que el incesante cacareo
De esa bestia cantora, de cresta carmínea,
-Ahora en móvil de tapa transformada,
A quien me gustaría "degallar", sin rodeo-
Me cambia el estado de ausencia momentánea,
-Nocturna, de vez en cuando-, me da por pensar:
¿En qué habré "biengastado" desde la luna
A dichosa y condicionada figura alada?
Y me da por maquillar mi día: En deseo...
Es en deseo porque...¿por qué? porque soy yo,
Soy persona, soy animal, soy juego, soy astro y feo...
(Más bien la belleza es difícil de apreciar).
Y como soy astro, y un astro da la vida, soy vida también...
Y, si parafraseo al grande, ese que de "Caldero a-Barca" iba,
Con un violento "Segismundo" en piscis
Por el susodicho destino astral, me digo: Soy vida, soy sueño.
Ergo: La vida es sueño y los sueños, sueños son,
-Y más en vida y vivo.


Pablo R. Elbal

4 abr. 2012

RAYO

Aun asiendo la bravura de tu coraje instinto,
Consigues desvelar de un fugaz chasquido
El escaso sueño del poeta que,
Por jugarreta del destino
Nunca dominó.
Y aun así,
Encuentro de lo más variopinto
E inesperado tu aparecer.
Y se agradece.
Porque rompes como poco la monotonía
Y harás que en un tono ocre
De zarrapastroso papel
Perdure la mota de la memoria.
Y que ya sea a minorías
O a mundos enteros, 
Con tu vergel encantarás
Los días, las noches
Y las tardes,
De todo aquello que se plasme
Lea o perciba
Sobre el hojarascoso cerebro del palabrero:
Su querer, su futuro, su deseo y no puedo
Estrepitoso del minero de tus minas,
Del herrero de tus metales,
Y del orfebrero de tus caprichos,
INSPIRACIÓN.


P. R. Elbal.

24 ene. 2012

CÁRCEL DE UNA ÚNICA LÁGRIMA Y UN POEMA

Es pura fuerza que me separa,
Tal que si la mano metiera,
El brazo sesgara.
El poder que pule rocas,
Aquí nos pule el alma.
Querer nunca fue poder:
El agua ya no lava...


¡Pero qué ven mis ojos!
Son dos pupilas inundadas
Un tsunami de emociones.


Es la cárcel de roca de lava
Que contiene el mar.
Y ante esta roca opaca
Choca, erosionando el raciocinio...


En la locura depara
De la insensibilidad desbocada.
La roca se siente amada,
La libertad es soñada.


                                                           P. R. ELBAL

CÁRCEL ALADA

Son las paredes de mi cárcel alada
Las que guardan esta mía esperanza
Que tuve en forma de cruces, terror...


La esperanza debería encomendarse error,
No existir, y mucho menos ser amada.
Pues es aquí donde Dios, piedad
Y religión, tórnanse necesidad.


Es en esta cárcel mía ligera alada,
Donde la esperanza a modo de liberar
Es la única amiga que tiene un poeta
En desacuerdo con el mundo
Que Dios creó...


                                                                         P. R. ELBAL