25 jun. 2011

TACONEO

Al tamborileo de tu taconeo
Los pájaros sueltan sus agónicos piares.
Eres la enviada de la parca.
Con tu vestido negro te veo
Dejando marca en persona y animal.

Temido tu caminar y tu tacto,
Tu soñar y tu danzar,
Que danzas en lo subjetivo
Con un continuo clavar
De las puntas de acero
De tus zapatos al vivo.

Ojos de vidrio ayudan
Como cantos de sirena
Hacen acudir a los seres.
Vida de la reina decoran
Con sus lágrimas de cristal
Y sus prácticos bienes.

Matas sentimientos de aquí a allá,
Sin guardarte en la conciencia
Exterminas lazos de humildad
Y escapas de la forense ciencia...

                                                                                                                   P. R. Elbal

10 jun. 2011

LA NOCHE

Estrella mía,
ya se está haciendo tarde.
Déjame contarte una historia
antes de que se enfríe el día...

"Como el anochecer,
se tiñen granates
las fronteras de la deseo-noche,
mientras, elegante,
empieza a aparecer
la solitaria ausencia de colores".

"El Sol se aleja indiferente
cansado de calentar,
y el cielo sangra de amor,
porque le quiere".

"Después resucita el corazón-Luna
de su fallecimiento de amor luminoso
y muestra en su estructura
cráteres dolorosos".

"Las nubes se despistan y se pierden
para que las extravagantes compañeras
de la Luna creciente
la iluminen y desaparezca
su sombra negra.
Algunas bailan
y otras fabrican formas geométricas
y juegan y sueñan y cantan.
La Luna las ve graciosas y bellas,
brillando con mucha fuerza,
mientras crece la esperanza
de morirse en una de ellas;
y ellas, las luces traviesas,
ríen y se esconden
en los más hermosos rincones".

"Y el Corazón de la Tierra
termina por desaparecer,
por encontrar un nuevo volcán,
un astro solar,
una nueva estrella,
muriendo en un nuevo amanecer".

Estrella mía,
ésta es la historia de mi satélite favorito.
Sí, lucecita lejana,
ésta es la historia de un corazón renacido,
de la noche y el día.

2 jun. 2011

SOLUNA

El punto de la "i" de mi mente,
Es el Sol...

Tal grandeza de IDEA,
Tal imaginación en ella,
Que es complemento agente
De tus latidos y parpadeos.

Deseo que sea,
Entre otras cosas,
El iluminar de una sonrisa.
El agua de la fuente
De tu mirar,
Y de tus rodeos.

En bosques otoñales busco,
Y sin poderlo encontrar,
La más sincera claridad de la brisa
Que provoca eléctricas contracciones
De las facciones
De nuestras caras.

Te me escapas y me robas,
Como a mi idea la Luna,
Su hermoso brillar.
Pero me sirven tus miradas
Para que,las ideas,
Vuelvan a despertar...


                                                                                                       P. R. Elbal